Un llamado al gobierno nacional para salvaguardar el mercado de inmuebles en arriendo, defendiendo tanto a propietarios como a quienes se benefician de los mismos, sean familias o negocios,  formuló la presidenta de la Cámara de la Propiedad Raíz, Gloria Bonilla.

De acuerdo con la directiva, “entendiendo la emergencia del covid y sus efectos sobre toda la cadena productiva del país, es evidente que el mercado de finca raíz amerita un programa de alivios como ha ocurrido para otros sectores de la economía”.

La presidenta de la CPR explicó que desde el punto de vista vivienda, el mercado de arrendamientos involucra, por un lado, la estabilidad de los hogares para desarrollar su vida familiar y, ahora productiva, por la creciente tendencia del trabajo en casa y el teletrabajo.

Y por otro, la estabilidad económica de millones de propietarios que a falta de una buena mesada pensional, han invertido recursos de toda una vida de trabajo para contar con una renta adicional, o incluso, única, en aquellos casos donde al no contar con el pago de una jubilación, un canon de arriendo significa su ingreso mensual.

ARRENDAMIENTOS COMERCIALES Y NEGOCIOS

Otro frente de gran preocupación para la Cámara de la Propiedad Raíz, tiene que ver con una reciente disposición del gobierno, según la cual se reguló extraordinaria y temporalmente la terminación unilateral de los contratos de arrendamiento de locales comerciales por parte de los arrendatarios.

Esa norma es aplicable a los contratos de arrendamiento de locales comerciales cuyos arrendatarios, a partir del 10 de junio de 2020 por las instrucciones de orden público, se encuentran en la imposibilidad de ejercer actividades económicas como las siguientes:

Bares, discotecas, billares, casinos, bingos y terminales de juego de video, gimnasios, piscinas, spa, sauna, turco, balnearios, canchas deportivas, parques de atracciones mecánicas y parques infantiles, cines y teatros, servicios religiosos que impliquen aglomeraciones, alojamiento y servicios de comida, además de locaciones para eventos de carácter público o privado que impliquen aglomeración de personas.

La Cámara de la Propiedad Raíz recalca que ese grupo de actividades, que bien pueden clasificarse en la categoría de pymes, micro y pequeñas empresas, implican una amplia y multiplicadora cadena de productividad e ingresos que se puede desglosar con el siguiente ejemplo muy sencillo, pues de un inmueble que se alquila se devengan ingresos así:

1)   Para quien lo entrega en arriendo.

2)   A quien lo toma para desarrollar su actividad o negocio.

3)   A la persona o personas que se empleen en esa actividad.

4)   A una cadena de proveedores de productos y servicios.

5)   A las empresas de servicios públicos.

6)   Al Estado, ciudades y municipios por impuestos.

ANÁLISIS DE DATOS

Por otro lado, la Cámara de la Propiedad Raíz llamó la atención sobre la necesidad de analizar algunos datos puntuales, que, en opinión de su presidenta, Gloria Bonilla, le pegarán negativamente a la actividad durante los tiempos de pandemia y posteriores.

Ø El aumento en el valor de los arrendamientos venía en declive, pues de niveles de 6,77% en 2016 a 3,8% en 2020.

Ø Además, por cuenta de la crisis del coronavirus se han tenido que revisar contratos para reducir el valor del arriendo, en algunos casos hasta en 50%.

Ø Los tiempos para volver a arrendar un inmueble pueden variar entre tres y doce meses, según ciudades y regiones.

Ø Mientras en América Latina 21% de las viviendas son de alquiler, en Colombia ese indicador asciende a 34%.

Ø Más de 83% de la demanda por inmuebles en arriendo se concentra en los estratos 2, 3 y 4.

Ø En el caso de los inmuebles comerciales, los que se toman en arriendo equivalen a 80%, mientras que los que son propiedad de sus ocupantes son el 20% restante.

Ø En su orden, los inmuebles de uso comercial que más se toman en arriendo son locales, más de 60%, oficinas 30% y bodegas 10%.